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miércoles, 17 de octubre de 2012

Semiótica de una foto del comité político del peledé

                                Tomada de: Acento.com.do

Por: Félix A. Pineda


No hay que ser Umberto Eco para extraer los diferentes significados contenidos en esta imagen, captada en su estado natural por el lente fotográfico del reportero de Acento.com.do. La diferencia entre un texto y una imagen es que mientras nosotros "vamos hacia el texto",  la imagen "viene hacia nosotros". Pero lo hace en la misma medida en que nosotros nos adentramos en ella. De ahí la expresión popular de que una sola imagen vale más que mil palabras.

En el análisis de una fotografía suele utilizarse un esquema simple, de tres partes: análisis físico, análisis conceptual y análisis valorativo.

Análisis físico
Mientras algunos dicen que "las apariencias engañan", otros teóricos resaltan la importancia de la "apariencia" como la primera aproximación que podemos tener a la realidad. La apariencia pues, no engaña, sino que desvela la realidad en una manifestación al menos momentánea de ésta. En política, la apariencia es igual a realidad.

El cinismo es realidad cruda en esta imagen del comité político de la corporación empresarial más omnipresente de la sociedad dominicana. En el centro de la misma, está el dios-hombre leonel, su sonrisa llena el espacio.

Al lado, una figura triste, más humilde, atrapada entre un discurso sin praxis y una praxis sin discurso, ocupa un segundo lugar en la mesa, pero tiene el puesto de presidente de la República. El peso de la conciencia no le permite levantar la cara como lo hace nuestro señor dios-hombre leonel. Se trata del presidente nuevo, que tiene un gobierno viejo, que lo convienrte en viejo a él mismo.

Otra cosa es la figura demiúrgica de santa margarita, la madre buena y bondadosa que salva a los niños pobres y resuelve los problemas de la nación. Ella encarna la "inocencia" política, la pulcritud frente a un pueblo "malagradecido", que la acusa de tener cuentas millonarias en bancos extranjeros.

La prepotencia no puede faltar, por eso el secretario general de esta corporación, honorable, honrado y honesto, ríe satisfecho, cual amo de la maldad, luego de someter bajo su prepotente honorabilidad a todo el universo.

Más al fondo, una figura flemática que se resiste a la luz, celebra sus éxitos políticos, diciendo con su sonrisa macabra, que la felicidad de ser malo con los malos es mejor que la tortura de estar con los vencidos.

La opacidad de esta felicidad prima sobre el desamparo de un país de pendejos. Ellos son los vencedores, la sociedad es la vencida. Ellos son un grupo de malos bien articulados a un proyecto de maldad. Nosotros somos los desarticulados, vencidos, pregonamos el advenimiento de una sociedad diferente.

Análisis conceptual
Esta imagen, muestra la capacidad de cinismo de un grupo colocado por encima de la ley y de los intereses nacionales. Ellos ponen la regla y violan la regla, son felices, son dioses sarcásticos que castigan la verdad y premian la mentira, porque ellos mismos constituyen la encarnación de la mentira. 

No rinden cuentas a nadie. Tienen licencia para hacer de este país lo que ya están haciendo. En esta foto llueve la burla sobre el pueblo indignado. Qué importa la gente? Nada. Los reclamos de la población valen menos que las copas de agua que tienen al frente, que es lo único transparente en este cuadro.

El mensaje: no hay que sacrificarse luchando contra nosotros, porque estamos por encima del bien y del mal, de la institucionalidad, de la legalidad, del derecho. "Nadie puede contra nosotros". 

leonel nos saca la lengua, se ríe de nuestras utopías, en esta impresionante fotografía donde la colorimetría da sentido a la impiedad al lado de la hipocresía, al cinismo combinando con la injusticia, a la impunidad  junto a la desesperanza. Esta imagen apresa la fealdad, la prepotencia, la simulación, y el arte de reír a pesar de las lágrimas de la sociedad subyugada. El pueblo puede llorar lágrimas de sangre, mientras leonel ríe con felicidad alucinante, enfermiza. 

Análisis valorativo

Esta foto del comité político es memoria visual de un grupo que carece de alma, tan pobre que lo único que tiene es dinero. Para ellos no existe la ética, porque tampoco existe el límite. Ellos lucen ser los dueños de este país y quieren demostrar que, en efecto, lo son. 

Esta foto vale solo como negación del país que queremos. Ellos son los vencedores de hoy, que mañana serán vencidos por su propia glotonería de poder, porque los que tienen sed de poder, nunca podrán contra los que tienen sed de justicia. "Hay un punto más allá del cual es imposible empujar a nadie". Ese punto está cerca... pero ellos no lo saben... o se hacen los que no lo saben.




viernes, 21 de septiembre de 2012

El referente inexistente


Por: Félix A. Pineda.

La sociedad dominicana, es decir, la generalidad de los que conformamos este estado fallido, carece de un referente positivo para proyectarse al futuro. Un referente es una instancia imaginada que materializa las aspiraciones de la sociedad en términos morales, sociales, políticos y culturales. El referente es el espejo en el que nos miramos a nosotros mismos siendo lo que deseamos ser. Es el punto de partida para la construcción colectiva de lo que se denomina "Proyecto de Nación".

En contraposición, sí tenemos unos referentes negativos en los que día a día, vamos entretejiendo una antisociedad marcada por antivalores: corrupción elevada al nivel de "sagacidad política",  perversión de los ideales sociales, etc. Estos referentes son promovidos por los medios de comunicación y tienen sus propios profetas que, a fuerza del dinero mal habido, compran conciencias, letras, acciones y voluntades, para colocarlos al servicio de la causa del mal.

Estos referentes son: leonel fernández, cuyo daño a la sociedad dominicana no se pagará con una eternidad en el infierno, felix bautista, y los grandes de las corporaciones económicas que algunos llaman "partidos".

No basta pensar, la sociedad debe actuar. La sociedad dominicana debe contra atacar a esos referentes, porque ellos representan la anulación de todo horizonte. Deberá ser la corrupción y el engaño el ideal social?
Jamás.




lunes, 5 de julio de 2010

La sociedad vs el individuo

Por: Félix A. Pineda

El dominicano de la calle, en tanto que individuo, se construye a así mismo con la misma virulencia con la que la sociedad trata de des-construirlo.


En esa dinámica, en la que la sociedad se vuelca en contra de sus miembros más vulnerables, el dominicano de la calle se convierte en un guerrero feroz contra un enemigo abstracto al que no logra poner nombre ni apellido, pero que usted y yo sabemos que se trata de la estructura social. La fuerza descomunal de esta mega estructura, derrota al individuo, y lo que es peor, corrompe su mente enseñándole a ser obediente frente a los mandatos de sus verdugos. En este escenario, el individuo sólo conoce una regla, un principio: sobrevivir. Una tarea eminentemente biológica.

El hombre de la calle no es un ciudadano, no es un sujeto político. Es, y esto es lo peor, un juguete al servicio de una clase que se alimenta de la ignorancia y de la debilidad de los individuos. Mientras más débil sea el individuo, más fuerte será la estructura social,

En nombre de esa ignorancia sempiterna, se juega con la conciencia de la gente, se burlan de la gente de manera criminal. Se orinan sobre las heridas abiertas del pueblo. Así, la ´República Dominicana es un infierno reconocida por los de fuera como el paraíso. leonel es reconocido en tierras extranjeras como el ángel del bien.

Tanto abuso es posible porque todavía una masa crítica de quisqueyanos valientes no ha levantado la frente para decir: ¡basta ya! Que suena algo parecido a ¡batalla!

lunes, 27 de julio de 2009

Conceptualizaciones líquidas acerca de la corrupción

Por: Félix A. Pineda


En el pensamiento sociológico contemporáneo existe una idea cuya divulgación en los medios no intelectuales es prácticamente nula. Esta idea, que brota de la mentalidad lúcida del pensador polaco Zygmunt Bauman, plantea que en la modernidad todo es líquido, inconsistente, evanescente. Las condiciones de vida y de acción o las estrategias de respuesta de modifican con tal celeridad que no pueden consolidarse ni traducirse en hábitos y costumbres.

La idea de lo líquido, al estilo de Bauman, es útil, instrumental si se quiere, para hacer un análisis de las conceptualizaciones que acerca de la corrupción hace Leonel Fernández.

En efecto, para Leonel, las palabras son líquidas: “llevarse un cocinero a la casa es algo que está mal, pero no es un robo”. ¿Qué es la corrupción? ¿Qué significa robar? ¿Qué quiere decir el término “esos está mal”?

En esta forma retorcida de pensar, la corrupción es y no es. Los hechos son y no son, y nuevamente, la realidad se diluye asumiendo la forma de las palabras con las que se le define. En un caso puede llamarse “irregularidades” al hecho de que un funcionario tenga y mantenga a 40 personas familiares en la institución que dirige, pero en otro caso, puede adquirir la forma de “debilidades del sistema”. En fin, todo depende de la maestría con la que el encantador logre derretir la resistencia de la serpiente para que ésta, dejando de creer en lo que cree, pase a creer en lo que cree y promueve nuestro señor de los anillos.

Además, si la corrupción existe, no es porque haya corruptos en el gobierno. Es porque los medios de comunicación dan coberturas a casos como los de la Lotería, el INDRHI, la CDEEE y otros malos entendidos.

La realidad es líquida, las palabras carecen de concreción. Y la corrupción, ese castigo sempiterno que pesa sobre la República Dominicana, no existe. Y para los que dicen que no hay voluntad para atacar la corrupción, se responde que aunque la corrupción no existe, que es un invento de Nuria, de Participación Ciudadana y otros que buscan hacer daño, se promete extirpar del gobierno a todo el que no ande por la derecha.

Las conceptualizaciones acerca de la corrupción ofertadas por el gobernante constituyen una vergonzosa comprensión del sentir popular. Pero como lo dice José Saramago, a las palabras hay que arrancarles la piel, para saber qué diablo es lo que se quiere decir cuando se hace referencia a la corrupción.

Mientras tanto, con toda la mala fe del mundo, esperemos que el tiro salga por la culata y las serpientes no se dejen encantar, con todo lo malo que eso pueda significar.